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Los RAEE son los residuos de generados a partir de los aparatos eléctricos y electrónicos. Es decir, son todos aquellos equipos o componentes que para su uso han necesitado estar conectados a la red eléctrica o hayan usado pilas o baterías para su funcionamiento, y que son desechados cuando dejan de funcionar.

Pueden proceder tanto del ámbito doméstico y particular, como del uso profesional, siendo todos fácilmente identificables pues incluyen el siguiente símbolo en la etiqueta, en la caja y en el manual de instrucciones.

Algunos ejemplos de RAEE serían:

  • Aparatos de intercambio de Tª: frigoríficos, congeladores, aparatos de aire acondicionado…
  • Monitores y pantallas con superficie superior a 100 cm2: televisores, monitores, pantallas LED, de plasma…
  • Lámparas
  • Lámparas y luminarias: bombillas, tubos fluorescentes, LED…
  • Grandes aparatos electrodomésticos con alguna dimensión superior a 50 cm: lavadoras, lavavajillas, hornos, secadoras…
  • Pequeños aparatos electrodomésticos con ninguna dimensión superior a 50 cm: aspiradoras, planchas, secadores de pelo, tostadoras, cafeteras eléctricas, herramientas eléctricas…
  • Equipos de informática y comunicaciones: ordenadores, portátiles, tablets, móviles, impresoras, routers, consolas de videojuegos…
  • Paneles fotovoltáicos

Cuando el aparato eléctrico o electrónico llega al final de su vida útil, se convierte en residuo, y la legislación vigente (Real Decreto 110/2015 de 20 de febrero) establece que como tal debe ser tratado convenientemente para que no llegue a impactar negativamente en el medio ambiente.

La basura electrónica puede contener sustancias peligrosas, como son algunos elementos químicos (cadmio, mercurio, plomo, arsénico, fosforo), y otras sustancias contaminantes como aceites peligrosos o gases que potencian el efecto invernadero y agotan la capa de ozono como los clorofluorocarbonos (CFC), hidroclorofluorocarbonos (HCFC), hidrofluorocarbonos (HFC), hidrocarburos (HC) o amoniaco (NH3).

Si bien estas sustancias presentes en los aparatos eléctricos y electrónicos son necesarias para su funcionamiento, al ser desechados los aparatos sin ser tratados de manera conveniente pueden ser emitidas al medio ambiente y ser perjudiciales para la salud humana.

De manera orientativa en la siguiente tabla se detalla la composición de algunos ejemplos de aparatos eléctricos y electrónicos:

Categoría de AEEMetales FérricosMetales No FérricosVidrioPlásticoOtros
Grandes electrodomésticos: frigorífico, lavadora…61,00%7,00%3,00%9,00%21,00%
Pequeño electrodoméstico: aspiradora, plancha…19,00%1,00%-48,00%32,00%
Equipos informáticos: ordenados, impresora…43,00%-4,00%30,00%20,00%

Fuente: MITECO (Ministerio para la Transición Ecológica)

Para hacernos una idea de la dimensión del problema, por ejemplo, un frigorífico desechado de manera incontrolada a vertedero emite a la atmosfera una cantidad de gases de efecto invernadero equivalente a lo que emitiría un coche en 15.000 kilómetros, o si hablamos de las sustancias peligrosas presentes en un televisor, sólo el fósforo que contiene un solo aparato podría contaminar hasta 80.000 litros de agua.

El sector tecnológico no para de crecer a nivel mundial, lo cual implica entre otras cosas la puesta en el mercado de ingentes cantidades de equipos y aparatos. Sólo en España cada año se ponen en el mercado más de medio millón de toneladas de aparatos eléctricos y electrónicos, por lo que, al menos, 225.000 toneladas de residuos deberían ser gestionados correctamente, cosa que desgraciadamente aun no es así.

Nuestro planeta es un sistema cerrado que cuenta con una cantidad limitada de recursos, por lo que éstos resultan ser muy valiosos y por ello debemos aprender a cuidarlos y usarlos de manera eficiente.

Por ello el reciclaje y la revalorización de los recursos usados reportan un beneficio muy importante a las personas, al medio ambiente y al desarrollo económico.

Los RAEE contienen sustancias que pueden ser valorizables de nuevo y por lo tanto suponen una fuente de recursos que es necesario aprovechar. Mediante los procesos adecuados podemos lograr la recuperación de estas sustancias y volverlas a convertir en materia prima para que puedan ser utilizadas en nuevos procesos industriales. De este modo, la gestión de RAEE garantiza la reutilización de materiales, a la vez que minimiza el impacto de los residuos sobre el medio ambiente y el agotamiento de los residuos naturales del planeta.

El correcto tratamiento de la basura electrónica no solo supone una actividad que produce beneficio económico, sino que además pone en primera línea el beneficio social y medioambiental, que combinado con el factor económico, produce un modelo de desarrollo sostenible.

Por tanto, el correcto tratamiento de la basura electrónica, además de ser una obligación legal dispuesta por la normativa vigente, aporta:

  • Beneficios para la vida y el medio ambiente: se evitan vertidos de sustancias peligrosas al suelo, medio acuoso o la atmosfera.
  • Promueve el modelo de Economía Circular: se valorizan sustancias y componentes presentes en los RAEE, reduciendo su demanda a partir de los recursos naturales.
  • Beneficios económicos: se genera empleo y se reduce el consumo de materiales y de energía.
  • Beneficios sociales: en nuestro caso, la valorización de los residuos la realizamos en un centro especial de empleo donde personas con discapacidad se encargan de procesar los aparatos desechados y transformarlos en nuevas materias primas.

Con solo echar un vistazo alrededor en nuestro propio domicilio veremos que estamos rodeados de equipos eléctricos y electrónicos: microondas, secador de pelo, cafetera, ventilador, televisor, teléfono… Pensando en ello, ¿podríamos cuantificar cuántos de estos equipos hemos desechado a lo largo del tiempo por haber dejado de funcionar y sustituirlos por otro nuevo?. Y con el aparato desechado, ¿qué hemos hecho?.

Se ha estimado que un ciudadano medio europeo genera unos 20kg de basura electrónica al año. En el caso de Andalucía, en cada hogar se acumulan de media unos 8Kg de basura electrónica, es decir, aparatos eléctricos y electrónicos que ya no funcionan y que por una u otra razón no hemos desechado aun.

La legislación vigente (Real Decreto 110/2015 de 20 de febrero) establece un objetivo de recogida y tratamiento de la basura electrónica: se debería de reciclar al menos una cantidad en Tm que sea equivalente al 65% de los aparatos eléctricos y electrónicos nuevos que se hayan puesto en el mercado, utilizando para el cálculo el promedio de los últimos tres años.

Según los datos oficiales del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), en el caso de Andalucía el objetivo mínimo de recogida establecido se sitúa en algo más de 78.400 toneladas de RAEE tanto de ámbito doméstico como profesional, lo que supone una recogida de 9,35 kilos por cada andaluz. En 2018 se recogieron en Andalucía 5,11Kg por habitante, lo cual nos posiciona a bastante distancia del objetivo.

Por tanto es necesario realizar un sobreesfuerzo que nos permita acercarnos cada vez más al objetivo establecido para nuestro territorio.

Nuestro valor añadido está en:

Recogida atomizada ya que acudimos a centros de trabajo, organismos públicos, centros educativos, ….. retirando sin coste alguno el material desechado.
colocamos micropuntos de recogida para facilitarle al ciudadano su participación en la cadena de reciclado.

Ayudamos a la divulgación y toma de conciencia del problema que suponen los RAEE y fomentamos la participación activa de los colectivos que atendemos para, juntos, trabajar en la solución.

Damos soporte para integrar la dinámica de reciclaje en las entidades, empresas y organismos, de tal forma que puedan compatibilizarla con sistemas de gestión del medioambiente, responsabilidad social corporativa, divulgación de la participación en campañas de reciclaje…

En definitiva generamos valor, fomentando la participación en el modelo de economía circular y ayudando a que nuestro entorno sea cada día un poco mejor.

Soluciones AECONOVA es una empresa de servicios de consultoría en la que venimos ayudando a nuestros clientes a crecer y desarrollar nuevos proyectos desde el año 2007.

Entre nuestros valores se encuentran la responsabilidad social referida al medioambiente y a las personas, y la innovación como vía para una reinvención propia constante. Uniendo ambos conceptos surge el proyecto AECONOVA Recycling en el que lanzamos una idea pionera en nuestro entorno para facilitar a los ciudadanos y organizaciones el reciclaje y la revalorización de la basura electrónica, comprometiendo a la vez en nuestro modelo de negocio la puesta en valor de nuevos recursos, la creación de riqueza de manera sostenida y sostenible y la generación de empleo.

Nuestro equipo humano cuenta con una dilatada experiencia y una altísima capacitación en el desarrollo de proyectos de gestión medioambiental e I+D+i, por lo que echando la vista atrás nos sentimos realmente orgullosos de nuestro presente y enormemente ilusionados por nuestro futuro.